- Ya estoy harto, voy a ponerle los cuernos a todo el pueblo: ¡Me voy a acostar
con mi mujer!
- ¿En qué se parecen los trenes eléctricos y los senos?
- Los dos son para los niños, pero casi siempre son los hombres los que terminan
jugando con ellos.
- ¿En qué se parecen una partida de cartas y la masturbación?
- En que si tienes una buena mano no importa lo que haga tu pareja.
- Era tan malo, tan malo, que un día, en vez de hacer el amor hizo el odio.
- ¿En qué se parecen Osama Bin Laden y el pene?
- Los dos tienen barba, se mantienen escondidos y dicen que son muy ricos.
- Mi marido es tocólogo.
- Pues el mío es meteorólogo.
- ¡Qué suerte tienen algunas!
- Un amigo a otro: ¿Tú haces siempre el amor con preservativo?
- Siempre lo hago con preservativo, pero preferiría hacerlo con una mujer.
- Un tipo muy enterado llegó a un prostíbulo y cuando acabó su función,
alardeando de su hombría, le dijo a la prostituta: - Si se te hincha la barriga,
a los 9 meses ponle Arturo, como yo.
Y la vieja le dijo: - Si se te hincha el pene al hacer pipi, al mes ponle
penicilina.
- Un desconocido a una desconocida: Quiero hacerle el amor.
- Señor, no se confunda.
- Bueno, pues lo podemos hacer sin funda.
- Están dos amigos y uno le dice al otro: - Oye, ¿Sabes que la tengo como un
joystick?
- ¿Cómo?, ¿Con la punta roja?
- No, con los dedos marcados.
- Dice un niño a su padre: - Papá, ¿los cuernos se quitan?
- No, hijo, los cuernos se ponen.
- Un amigo a otro: - Mi mujer es un objeto sexual
- ¿A si? Y eso porque
- Porque cada vez que me apetece hacer el amor, ella objeta algo.
- Padre, he cometido el pecado de la carne.
- Es grave, hijo mío. ¿Cuántas veces?
- ¡Padre, yo he venido a confesarme no a fanfarronear!
- En clase de castellano la maestra pregunta:
- María está disfrutando, a ver, ¿Dónde está el sujeto?
- Pues encima de ella, maestra. |